Los sindicatos de la Educación son fundamentales para incorporar y mantener a las niñas y niños en las aulas y erradicar el trabajo infantil en América Latina. La Internacional de la Educación intensifica el trabajo para que las organizaciones afiliadas coloquen la erradicación del trabajo infantil en su agenda como parte de una estrategia político-sindical en el marco de la defensa de la educación pública de calidad.
Mientras exista el Trabajo Infantil. no será posible que los gobiernos cumplan con los compromisos establecidos por ellos mismos en la Conferencia Mundial de Dakar, en relación a educación para todas y todos en el 2015.
Algunas de las organizaciones afiliadas a la Internacional de la Educación para América Latina desarrollaron publicaciones, con el objetivo de concientizar a la población acerca del Trabajo Infantil que se vive en todo el mundo.
12 de junio, la Internacional de la Educación para América Latina (IEAL) se suma a la celebración del Día Mundial contra el Trabajo Infantil, haciendo un llamado a todas las organizaciones sindicales de la educación a profundizar en la defensa y fortalecimiento de la Educación Pública de calidad. La Educación Pública de calidad es el instrumento para garantizar la erradicación del trabajo infantil por constituirse en la única oportunidad que tienen las niñas y niños de estudiar y consecuentemente promover un estilo de desarrollo social con equidad y contribuir a resolver la pobreza.
Para la Internacional de la Educación las principales líneas de acción, tanto para sindicatos como para gobiernos, son los siguientes.
Acciones de Fortalecimiento Institucional:
Acciones ante el Estado:
El Congreso Mundial de la IE aprobó una serie de resoluciones relacionadas con la erradicación del trabajo infantil. Son las siguientes: "El Sexo y el VIH/SIDA" (2004), "El tráfico de mujeres, niñas y niños" (2001), "Los derechos del niño" (1998), "Los hijos de los refugiados y los solicitantes de asilo" (1998), "La infancia de las niñas" (1998), "El trabajo infantil" (1995).
La erradicación del trabajo infantil exige un importante aumento de los recursos financieros destinados al desarrollo. Por ello, la IE alienta a sus organizaciones miembro a presionar a sus respectivos gobiernos para que, tan pronto como sea posible, destinen al menos el 0,7 % de su PIB a ayudas al desarrollo, y un porcentaje más alto de esta cantidad al desarrollo y mejora de la calidad de la educación pública. Asimismo, la IE anima a sus miembros a presionar a sus gobiernos para que ratifiquen la Resolución 138 de la OIT (sobre la edad mínima laboral) y la Resolución 182 (sobre la eliminación de las peores formas de trabajo infantil).
Todo ello para asegurar que se obtienen los recursos suficientes para conseguir la expansión de la educación pública, la mejora de la calidad de las guarderías, los colegios, la educación de transición y la educación especial, así como una formación vocacional, todo ello destinado a lograr el objetivo de una Educación para Todos (EPT). Hasta el momento de implantación del programa Educación para Todos en el año 2015, es responsabilidad de todos los implicados no olvidar a los niños trabajadores.
La IE incide en que la educación es una de las soluciones clave para erradicar el trabajo infantil, y que los gobiernos de las distintas naciones son los principales responsables a la hora de reinsertar a los niños que fueron objeto de explotación laboral en el sistema oficial de educación.
Durante varios años, los afiliados a la IE se han implicado en el programa de la OIT-IPEC a través de la Oficina de Actividades de los Trabajadores de la OIT (ACTRAV). En la región de Asia-Pacífico, las actividades de la OIT-IPEC se llevan a cabo, frecuentemente, en Bangladesh, India, Nepal y Filipinas.
A través de organizaciones miembro locales, las actividades se desarrollan a nivel básico con el fin de concienciar a los padres, en los pueblos donde es frecuente encontrar casos de trabajo infantil, para que envíen a sus hijos a la escuela.