La Internacional de la Educación coloca a los derechos humanos y sindicales en lo más alto de las prioridades de sus actividades. Es una de sus áreas de trabajo fundamentales ya que la reivindicación en el respeto a la libertad sindical, así como a los derechos humanos en general, es de vital importancia para la libertad de acción de las organizaciones sindicales y sus afiliados y afiliadas.
Además de apoyar sus organizaciones afiliadas en acciones como la presentación de quejas por violaciones a los derechos sindicales junto a la OIT, la IE moviliza sus afiliadas en todo el mundo para exigir que los gobiernos respeten los derechos humanos y sindicales. Cuando existe un inminente riesgo de peligro para los sindicatos o sindicalistas, se producen los llamados de acción urgente y las cartas de protesta por parte de la Internacional de la Educación.
Estas sn herramientas que se utilizan en la incidencia hacia gobiernos o autoridades respectivas para que los derechos humanos y las libertades sindicales sean respetadas.
La Internacional de la Educación monitorea la situación de los derechos humanos y sindicales en todo el mundo y lanza el "Barómetro de la IE sobre los derechos sindicales y humanos en el sector de la educación"
Los derechos humanos son parte fundamental de la vida en sociedad. El respeto a los derechos humanos es lo que garantiza un mínimo funcionamiento de las agrupaciones humanas y sus estructuras organizativas.
En ese sentido la Internacional de la Educación reivindica su calidad inalienable y la imperativa aplicación sin discriminación de raza, color, género, religión, opinión política u origen nacional o social.
Las libertades sindicales son derechos humanos fundamentales establecidos, incluso, en la Declaración Universal de los Derechos Humanos, que establece que “toda persona tiene derecho a fundar sindicatos y a sindicarse para la defensa de sus intereses”.
La Internacional de la Educación y sus organizaciones afiliadas están comprometidas en la defensa de los derechos humanos, de las libertades sindicales y de la justicia social. El pleno ejercicio de todos los derechos sindicales es un derecho fundamental de todas las y los trabajadores y un prerrequisito para mejorar la situación profesional y el bienestar de las trabajadoras y los trabajadores de la educación.
En el contexto actual, marcado por una globalización dirigida por fuerzas económicas poderosas, gobiernos e instituciones internacionales que ponen en marcha un modelo neoliberal que promueve el abandono del Estado benefactor y da paso a un Estado competitivo con la privatización de la educación, los derechos humanos y sindicales se ven seriamente amenazados.
En América Latina se observan diariamente hechos que atentan contra la libertad de asociación y el derecho de huelga. Además, algunos países no han ratificado todos los convenios fundamentales de la OIT.