A 30 años de los Acuerdos de Paz, docentes guatemaltecos fortalecen una agenda de pedagogía de la memoria y la paz

A 30 años de los Acuerdos de Paz, docentes guatemaltecos fortalecen una agenda de pedagogía de la memoria y la paz

En el marco de la conmemoración de los 30 años de la firma de los Acuerdos de Paz en Centroamérica, la Internacional de la Educación América Latina (IEAL) realizó el 16 y 17 de marzo una visita a la Escuela del caserío Cambalcol, en San Martín Jilotepeque, y a la Escuela de Paraxquín, en Tecpán, departamento de Chimaltenango. La misión tuvo como objetivo fortalecer la memoria histórica como una herramienta para construir paz, defender la educación pública y reivindicar los derechos de las y los trabajadores de la educación.

Las visitas reunieron a dirigentes sindicales, docentes y otras personas de las comunidades educativas para escuchar testimonios sobre el conflicto armado interno y reflexionar sobre el papel que desempeñó la escuela durante ese periodo, así como sobre las deudas que el Estado mantiene para garantizar una paz con justicia social.

La actividad forma parte de la agenda que impulsa la IEAL junto con su afiliada en Guatemala, el STEG, para promover una pedagogía de la memoria, entendiendo que Guatemala comparte con muchos países de América Latina una historia marcada por la persecución, el asesinato y la desaparición de docentes y dirigentes sindicales.

Joviel Acevedo, dirigente del Sindicato de Trabajadores de la Educación de Guatemala (STEG), destacó que la conmemoración no busca celebrar un acontecimiento histórico, sino abrir espacios de reflexión colectiva. "Podemos hablar y reflexionar sobre lo que pasó. No vinimos a celebrar, sino a conmemorar la firma de los 30 años de la paz", afirmó al dar la bienvenida a la delegación.

Para la Directora de la IEAL, Gabriela Bonilla, estas visitas buscan abrir una conversación entre las y los trabajadores de la educación de Centroamérica en torno a dos grandes desafíos. El primero es la construcción de la memoria histórica como una responsabilidad pedagógica y democrática. En ese sentido, señaló la importancia de reflexionar sobre "cómo enseñar a nuestros estudiantes lo que nuestros pueblos lograron, cómo se construye la memoria de los pueblos y cómo logramos justicia cuando es posible juzgar a quienes fueron parte de estos crímenes". Para Bonilla, preservar esa memoria permite que las nuevas generaciones comprendan lo ocurrido y evita que la violencia y el autoritarismo caigan en el olvido.

El segundo desafío, agregó, es preguntarse si, tres décadas después de la firma de los Acuerdos de Paz, los Estados están cumpliendo con el compromiso de construir sociedades verdaderamente pacíficas y democráticas. "En muchos países vemos que nuestras y nuestros sindicalistas son perseguidos y criminalizados por salir a defender los derechos de las niñas y los niños a la educación pública", afirmó. Por ello, sostuvo que la conmemoración también debe servir para exigir el cumplimiento de las deudas pendientes con los pueblos y con quienes defienden el derecho a la educación.

A lo largo de las visitas, docentes y habitantes de las comunidades compartieron cómo el conflicto armado impactó las escuelas y la vida cotidiana. También reflexionaron sobre las condiciones que hoy siguen siendo necesarias para garantizar una paz duradera y sobre la importancia de que las nuevas generaciones conozcan esa historia para impedir que se repita.

En ese sentido, el integrante del Comité Regional de la IEAL, José Olivera, señaló que este ejercicio de memoria busca recuperar las voces de quienes vivieron este periodo. "No hablamos de la memoria de los libros o de los acuerdos, sino de la memoria como un ejercicio colectivo, principalmente de quienes fueron víctimas de estas violencias", expresó. Olivera agregó que la experiencia de las comunidades visitadas demuestra que la construcción de la paz requiere mucho más que la ausencia del conflicto: "No es posible construir la paz sin justicia social, sin garantizar el derecho a la vivienda, al trabajo digno y a la educación". Como ejemplo, recordó que durante el conflicto armado estas comunidades decidieron construir sus escuelas y que, tres décadas después, continúa fortaleciéndolas pese a la limitada presencia del Estado.

Por su parte, la Presidenta del Comité Regional de la IEAL, Sonia Alesso, subrayó que preservar la memoria es una responsabilidad del magisterio. A su juicio, "rememorar lo que pasó ayuda a construir las condiciones para que esto no vuelva a ocurrir en el futuro", por lo que las maestras y los maestros tienen "la responsabilidad de luchar por la justicia, pero también por la paz".

La visita se enmarca en una agenda regional que la IEAL impulsará durante 2026 y 2027, años en los que se conmemoran las tres décadas de la firma de los Acuerdos de Paz en Guatemala.

El objetivo es impulsar espacios de formación y círculos de trabajo sobre pedagogía de la memoria y currículo para la paz, con el propósito de incorporar estas reflexiones en las escuelas y en la acción sindical.