CNTE elige a Fátima Silva como Presidenta y refuerza la defensa de la educación pública y la democracia

CNTE elige a Fátima Silva como Presidenta y refuerza la defensa de la educación pública y la democracia

Con el 93,76 % de los votos, Fátima Silva, quien fue vicepresidenta de la Internacional de la Educación América Latina (IEAL) y figura clave en la consolidación de la RED de Trabajadoras de la Educación, fue elegida presidenta de la Confederación Nacional de los Trabajadores en Educación de Brasil (CNTE). Se convierte así en la segunda mujer en la historia en presidir esta confederación, que representa a 1.100.000 trabajadoras y trabajadores de la educación en Brasil, después de Juçara Dutra Vieira (2002–2008). 

Su toma de posesión tuvo lugar el 18 de enero de 2026, durante el 35º Congreso de la CNTE, y estuvo marcada por la emoción, la memoria colectiva y un llamado político directo a la organización y a la unidad. 

El Congreso y la ceremonia de toma de posesión contaron con la participación de destacadas autoridades sindicales, entre ellas Mugwena Maluleke, presidente de la Internacional de la Educación (IE); Sonia Alesso, presidenta de la IEAL; Yorgina Alvarado, vicepresidenta de la IEAL; así como representantes de organizaciones sindicales de la región, como FENAPES y ATES (Uruguay), UNE-SN y OTEP (Paraguay), CTERA (Argentina) y FECODE (Colombia). 

En el marco del Congreso, Gabriela Bonilla, Directora Regional de la IEAL, destacó el papel histórico y estratégico de la CNTE en la defensa de la educación pública: 

“La CNTE marca permanentemente el rumbo en la defensa de la profesión docente, de las condiciones laborales de las y los trabajadores de la educación y de la libertad sindical, con una posición clara tanto en lo profesional como en la defensa de los derechos laborales y la libertad sindical". 

Bonilla subrayó además que la diversidad de la Confederación es una de sus principales fortalezas: 

“La CNTE es una organización que impulsa con mucha fuerza políticas para organizar a toda la diversidad de personas trabajadoras de la educación: docentes indígenas, personas LGBTIQ+, jóvenes en los primeros años de su carrera, etc. Esa capacidad de recoger y representar la diversidad del sector es lo que le da fuerza y la mantiene relevante”. 

Un nuevo liderazgo en tiempos difíciles 

En su discurso, Fátima Silva rechazó la idea de que su llegada a la presidencia represente únicamente un cambio administrativo y resaltó el significado político de que una mujer asuma este cargo apenas por segunda vez en la historia de la CNTE. 

“No se trata solo de ocupar un cargo, sino de reafirmar que las mujeres tienen voz, tienen historia y tienen un papel central en la lucha sindical y en la construcción de la educación pública brasileña”, afirmó. 

La nueva presidenta asume el liderazgo de la CNTE en un contexto nacional e internacional adverso. En un tono firme, alertó sobre el avance de la extrema derecha, los ataques a las instituciones democráticas y los intentos de mercantilización de la educación. 

“Compañeras y compañeros, no viviremos días fáciles ni de calma”, advirtió. “Por eso, necesitamos estar juntos y apoyarnos, alimentar la esperanza y mantenernos presentes en nuestra base social, porque de allí proviene nuestra fuerza”. 

También subrayó la importancia de defender la autonomía pedagógica frente a los embates conservadores: 

“Tenemos una lucha permanente por la autonomía en los procesos de enseñanza y aprendizaje, enfrentando una ola conservadora que nos coloca bajo ataque y vigilancia”. 

Con una amplia trayectoria internacional, Fátima reafirmó que la soberanía de los pueblos es innegociable. Criticó la “codicia imperialista” y defendió el fortalecimiento de la articulación con la Internacional de la Educación y con las centrales sindicales a nivel mundial. 

“Necesitamos ampliar la solidaridad con los pueblos hermanos de América Latina y del mundo, resistiendo en defensa de la paz, los derechos humanos y el multilateralismo”, señaló.